Laura se dirige al CCH bien prendida, después de haberse metido un toque y platicar con su madre, una conversación amena, esas que se dan rara vez, nunca supo de que se trato la plática, como nunca había sabido a ciencia cierta, todo lo que lo quiso decir su madre en todas las platicas que tuvo con ella. Aunque siempre supo que estaban impregnadas de televisión, sin que este fuese el tema, sus recomendaciones, sus notas, sus quejas, toda su forma de pensar está impregnada de televisión, como una orden del día. Por lo menos aunque no la entendió no terminaron mandándose a la verga. Lo mismo ocurría, en el micro, los pasajeros que allí se transportaban, estaban ideológicamente impregnados de televisión, incluso se podían comunicar en un lenguaje entre líneas, podían indirectamente sacar el perfil de un pasajero, platicando y observando, lazaban adjetivos y según el comportamiento de la persona, al escuchar este objetivo, lo clasificaban.
De esto se daba cuenta Gina que ahora era una tabla-dance era iniciada por trata, y añora los días que iba al CCH después de una conversación amena con su madre, una de esas que se dan rara vez, solo recuerda la ultima platica que escucho, en el micro, escucho entre cortadamente platicar a dos señoras que iban atrás de ella:
-…los condones M que te dan más placer.
-….claro mucho más rico con crema multi O
Nunca supo que de especial o si algo tuvo que ver esta plática con que ella se haya quedado dormida en el micro. Por ese entonces Laura se había quedado las noches y las mañanas con una rutina intolerable a la mente una dosis de marihuana y televisión. Y normalmente se pasaba horas de hipnosis en la tele, sin comprender ni retener por lo menos conscientemente lo que veía oía o lo que le daba a sentir esos programas de televisión. Invariablemente terminaba masturbándose, el orgasmo lo sentía interminable por las dosis de marihuana.
En ese cuarto oscuro fue bautizada nunca le preguntaron nombre o edad, solo le empezaron a llamar Gina, y le empezaron a inyectar dosis exageradas de la mas buena cocaína. Nunca supo cómo fue que de haberse quedado dormida en el micro despertó en un cuarto oscuro violada y drogada, Así la mantuvieron hasta que ya no hubo necesidad de mantenerla atada, y con tal de una dosis, hacia felaciones múltiples, mamaba cuerpos enteros de más de diez cabrones al día, Incluso de mujeres. Con el tiempo incluso ya no fue necesario tenerla encerrada ya podía salir, aunque las primeras veces quiso escapar, siempre regreso, busco a sus victimarios.
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